13 de diciembre de 2016

Cuando vayas a una entrevista de trabajo, tienes que tener en cuenta un consejo muy extendido entre los expertos: “No solo hay que ser bueno, sino parecerlo“. Así pues, ¿cómo venderse a una mismo en una entrevista de trabajo? ¿Qué consejos puedes seguir para venderte bien en la entrevista laboral? Tanto si estás haciendo entrevistas como si quieres tomar nota de las mejores recomendaciones, no dudes en seguir leyendo.

Pautas para venderte en una entrevista de trabajo

Stock-Asso || Shutterstock

5 pautas para venderte bien en la entrevista de trabajo

Aunque la decisión final de los reclutadores no depende enteramente de nosotros, sí podemos seguir una serie de pautas para hacer de nuestra entrevista una experiencia gratificante. Al fin y al cabo, existe la posibilidad de que los nervios nos jueguen una mala pasada. ¿No crees que debes estar preparado/a?

1. Tú eres el producto

Acudir a la entrevista tiene un punto comercial, y es una labor comercial la que tienes que desempeñar. No lo tomes como nada personal. Se trata de “venderte “, de vender tu producto.

En este sentido, analiza las técnicas del marketing actual y convierte tu currículum en una herramienta de marketing. Tradicionalmente, un asesor comercial presentaba las mil virtudes del producto sin más. La sensación que nos transmitía era que jamás en la historia ha existido un producto ni siquiera parecido, a lo que él nos ofrecía.

Pero hoy en día el proceso es inverso. Es decir, se trata de investigar primero las necesidades del cliente (en el caso de una venta), y después integrar el producto en esas necesidades. Lo mismo puedes hacer en una entrevista de trabajo. El reclutador ya ha leído tu CV. No hace falta que le recuerdes que eres una persona con carrera universitaria, máster, formación complementaria y muchas habilidades. Es más importante que le hagas ver que te has informado sobre la empresa y el puesto a cubrir, y sabes lo que puedes aportar en ese puesto.

Matej Kastelic || Shutterstock

Matej Kastelic || Shutterstock

2. Confía en ti mismo/a

Los nervios no te servirán de nada. Si hay algo que desconoces, o no sabes hacer, no lo vas a hacer de ninguna de las maneras. ¿Para qué tener nervios? Tienes que demostrar confianza en ti mismo, y eso es fundamental para captar el interés del entrevistador.

Si acudes a la entrevista sin creer mucho en ti mismo, no vas a conseguir el puesto. Tienes que aparentar serenidad, autoconfianza,  acabarás teniéndola.

Entre las razones por las que siempre nos descartan en un proceso de selección está la imperiosa necesidad de hacernos con el puesto, sea como sea. Esta obsesión provoca nervios. El objetivo no es conseguir como sea el puesto, sino hacer ver al entrevistador que tus cualidades y tu capacitación profesional encajan en ese puesto. Y eso solo lo conseguirás con serenidad.

Consigue trabajo en 2017

Antonio Guillem || Shutterstock

3. Conócete como profesional

El objetivo principal es venderte a ti mismo, y para eso debes conocer muy bien el “producto”. ¿Cuáles son tus virtudes principales? ¿Qué es lo que se te da mejor?

Una buena técnica es que preguntes a personas de tu entorno lo que opinan de ti. Esa información es esencial para añadir tus habilidades personales en el CV, un paso no siempre realizado que resulta fundamental.

Una vez que te conozcas bien, adapta tus fortalezas al empleo que te ofrecen. Pero hablar de tus cualidades no será suficiente. Tienes que ser capaz de demostrarlas. Tus gestos y el lenguaje no verbal ofrecerán al entrevistador más información de la que tú crees.

Una de las cosas que más va a valorar el reclutador o entrevistador, será el equilibrio. En este sentido, no debes pecar de modesto, pero tampoco de un exceso de confianza. Los extremos no son buenos para nada, y tampoco en una entrevista de trabajo.

empresario-sonriente

4. Sé positivo/a

Un buen truco que suelen emplear los entrevistadores es preguntarte por anteriores trabajos que has tenido, y que hagas una valoración de las empresas para las que has trabajado.

En este punto debes ser muy prudente. No te quejes de tus jefes anteriores, no los culpes, por incompetentes que fueran. Debes evitar esta actitud en la entrevista de trabajo. En su lugar, habla de que intentaste hacer lo mejor en un ambiente difícil, y que volverías a hacer lo mismo en cualquier lugar.

5. Hablar de remuneración económica… ¿Sí o no?

Es una de las cuestiones clave. En general, el entrevistador no debe tener la sensación de que eres demasiado ambicioso. Es preferible hablar de proyección profesional.

Puede darse el caso de que sea el propio entrevistador quien te pregunte por expectativas económicas. Para cubrir esa eventualidad, deberías tener pensada una cantidad aproximada. Puedes informarte antes de una cifra que no sea ambiciosa en exceso, pero que tampoco parezca que menosprecias tu valía.