10 de diciembre de 2015

Diseñar una tarjeta de presentación que nos ayude a promocionar nuestro trabajo es una práctica cada vez más extendida. Ya no es necesario ser empresario o trabajador freelance para hacer tarjetas de visita que nos definan como profesionales; basta con tener una entrevista de trabajo y entregar nuestra tarjeta de visita personalizada para diferenciarnos del resto de candidatos.

Las Business Cards son el último grito a la hora de dar a conocer lo que hacemos, y precisamente por este motivo debemos emplear una terminología correcta cuando las entregamos. A nadie le gustaría echar a perder una presentación laboral por un mal uso del vocabulario, ¿verdad? Por lo tanto: ¿Cuál es el término más adecuado? ¿Tarjeta de presentación, business card o tarjeta de visita?

¿Tarjeta de presentación, tarjeta de visita o Business Card?

Si ya te estás llevando las manos a la cabeza porque crees haber empleado el término incorrecto, te diré que las tres opciones significan lo mismo y son igual de acertadas.

Eso sí: hablar de tarjetas de visitatarjetas de presentación es más adecuado en el mundo hispanohablante. Aunque prácticamente cualquier reclutador te entenderá cuando le tiendas tu “Business Card”, el uso de este término es más correcto para una entrevista de trabajo en inglés, a la hora de redactar un curriculum vitae en este idioma o cuando tu futuro cliente no sepa castellano.

Tarjetas de presentación o tarjetas de visita

Hacer tarjetas de visita originales y prácticas

Una tarjeta de presentación, al igual que una tarjeta de visita y una Business Card, refleja los datos básicos de una persona y/o transmite la imagen corporativa de la empresa… si se hace de la manera correcta.

Conocer qué debe incluir una tarjeta de presentación, apostar por tarjetas de visita originales y saber identificar el momento perfecto para entregar nuestra Business Card es primordial para conseguir nuestros objetivos. Al fin y al cabo, las tarjetas de visita son herramientas de comunicación que has de saber utilizar.

Si te ha picado el gusanillo y quieres crear una tarjeta de visita en condiciones, hoy por hoy cuentas con un gran número de programas para hacer tarjetas de presentación personalizadas. Escoge el que más te guste y mejor se adapte a tus necesidades.