- 16/11/2020

La crisis del coronavirus ha dejado un panorama desolador en cuanto a empleo se refiere: cierre de negocios, retrasos en los pagos de la prestación por ERTE, dificultades para contactar con el SEPE y, según muchos abogados laboralistas, también el aumento del número de despidos disciplinarios (casualmente el único tipo de despido que está justificado en tiempos de COVID y que no tiene derecho a indemnización por despido).

Aunque no es una tendencia generalizada -por suerte- algunas empresas están despidiendo a sus empleados por causas supuestamente justificadas (una bajada de rendimiento laboral, el incumplimiento de alguna cláusula del contrato de trabajo, el abuso de confianza en el desempeño del trabajo...) sin que dichas causas sean reales. ¿El porqué de esta treta tan cruel para el trabajador? Nada más y nada menos que abaratar los costes del despido y reducir plantilla de una manera muy económica para el empresario: ahorrándose la indemnización por despido correspondiente.

Como los despidos por causas económicas están prácticamente prohibidos a día de hoy -al menos hasta el 31 de enero de 2021- todavía están permitidos los despidos disciplinarios (es decir, los que tienen lugar por causas objetivas). Algunos empresarios se aprovechan de esta "grieta" en la legislación española para aplicar un despido disciplinario con motivos genéricos para deshacerse de sus empleados a coste cero.

¿Cuándo se puede aplicar el despido disciplinario?

Antonio Guillem || Shutterstock




¿Cómo sé que me están despidiendo injustificadamente?

Aunque las empresas que cometen esta irregularidad redactan cartas de despido muy elaboradas -dando todo lujo de detalles para tener más posibilidades de ganar el juicio- hay dos motivos clave que, de plasmarse en una carta de despido disciplinario, pueden ayudarte a detectar que te están despidiendo de manera injustificada.

El abuso de confianza en el desempeño del trabajo

Desempeñar actividades incompatibles con el puesto de trabajo, hacer un mal uso de los bienes de la empresa, desarrollar actividades que supongan una competencia desleal con la empresa, el abandono injustificado del puesto de trabajo, el uso del ordenador de la empresa para fines particulares...

La disminución continuada y voluntaria del rendimiento de trabajo

Una disminución del rendimiento laboral que sea voluntaria, grave y continuado.

Estas causas de despido disciplinario son muy difíciles de justificar y por lo tanto las empresas no suelen ganar los juicios. Así pues, si te despiden por alguna de estas causas y consideras que no tienen motivos reales para hacerlo, no dudes en ponerte en contacto con un abogado laboralista.

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