6 de marzo de 2018

¿Te acabas de enfrentar a un despido y quieres asegurarte de que el importe de tu indemnización es el correcto? Dado que son muchos los factores que influyen a la hora de calcular una indemnización por despido, vamos a repasar todos los datos necesarios para que puedas efectuar tu cálculo de la forma más apurada posible.

Qué indemnización por despido me corresponde

Factores que intervienen en el cálculo de la indemnización por despido

Los principales factores que influyen en la cantidad con la que la empresa indemniza a un trabajador despedido son el sueldo en el momento del cese de la actividad, la antigüedad en la empresa y el tipo de despido que se produce. Pero, antes de entrar a conocer los detalles de cada uno de estos puntos, debes saber que esta indemnización laboral solo se aplica en caso de despido, y no si, simplemente, finaliza el contrato temporal que tenía el trabajador con la empresa.

1. El sueldo del trabajador

Aquí se tendrá en cuenta el salario bruto anual. Es decir, el importe que el empleado cobra por los doce meses trabajados, antes de aplicarle los impuestos correspondientes. Este es uno de los puntos que siempre aparecerá en la fórmula para calcular la indemnización por despido, pero no es el único. Asimismo, como veremos más adelante, también habrá que calcular el salario bruto diario.

2. La antigüedad en la empresa del empleado

El tiempo que el empleado lleva en la empresa también influirá en el importe de la indemnización. Así, y según las circunstancias particulares de cada uno, se cobrarán de indemnización 20 días por año trabajado, 33 días por año trabajado o 45 días por año trabajado. Por lo tanto, cuanto más tiempo lleve un empleado trabajando para la misma empresa, más alta será la cantidad que recibirá en concepto de indemnización cuando este sea despedido.

3. El tipo de despido

Existen varios tipos de despido o rescisión de contrato en España, pero solo dos serán los que le otorgarán al trabajador el derecho a ser indemnizado: el despido improcedente y el despido objetivo. Es bueno conocer las diferencias entre despido procedente e improcedente, para entender mejor esta distinción.

En el primer caso, la indemnización por despido improcedente dependerá de la fecha en la que el empleado fue contratado. Si sucedió después de febrero de 2012 (fecha de la reforma laboral), se aplicará la fórmula de 33 días por año trabajado, mientras que si es anterior, podrán ser hasta 45 días por año trabajado. Y en caso de despido objetivo, se aplicará la regla de 20 días de indemnización por año trabajado.

Qué necesito para compulsar un documento

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Pasos para calcular una indemnización por despido

El primer paso será calcular nuestro salario diario. Para ello, es vital poder tener acceso a las doce últimas nóminas y, si no están prorrateadas, también a las pagas extra. Así, se sumarán todos los importes y se dividirá el resultado entre 12. Esta cifra la dividiremos después entre 30 (los días de un mes) y obtendremos el salario diario.

Hay que señalar que, para esta operación, no se tendrá en cuenta la reducción del salario mensual como consecuencia de una reducción de jornada laboral, sea cual sea la causa de esta. Por eso, se aplicará como salario mensual la cifra vigente antes de la reducción.

El segundo paso consiste en contabilizar los años trabajados. A simple vista parece algo sencillo, pero hay que tener en cuenta dos cosas. En primer lugar, no hará falta llevar como mínimo un año trabajado, lo que se cuentan son los días. Y, en segundo lugar, se contabilizarán los meses enteros, aunque no se haya trabajado del 1 al 31.

El tercer paso será la aplicación de la indemnización que corresponda a los datos del primer y el segundo paso. Es decir, sabiendo los días de salario que nos corresponden por cada uno de los años trabajados y nuestro salario diario, obtendremos la indemnización final.