- 30/08/2019

A principios de año la red social LinkedIn publicó un listado con las habilidades más demandadas en el mundo laboral y, entre ellas, hubo una que me llamó especialmente la atención: la de ser un buen gestor del tiempo. Esta habilidad blanda hace referencia a la capacidad que tiene un trabajador para administrar las horas de su jornada de trabajo y buscar el equilibrio entre el número de tareas realizadas y la energía personal destinada. Aunque conseguir esta aptitud no es una tarea nada sencilla, sí podemos poner en práctica algunas pautas para lograr una gestión del tiempo de lo más eficiente.

Cómo ser un buen gestor del tiempo en el trabajo

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¿Cómo mejorar la gestión del tiempo en nuestro trabajo?

En ocasiones, ser eficiente en nuestro puesto de trabajo puede resultar de lo más complicado. Distracciones, altos niveles de autoexigencia, tareas de última hora que no estaban contempladas en el planning... Cualquier cosa puede ocurrir para que nuestro nivel de rendimiento baje en picado. Sin embargo, como cualquier otra habilidad que se precie, todo se puede trabajar.

Planifica el trabajo de la semana el lunes a primera hora

Para lograr una buena organización es imprescindible que dediques unos minutos de tu jornada laboral a planificar todo el trabajo que tienes por delante. Puedes hacerlo a primera hora del lunes o a última hora del viernes (aunque a título personal siempre apostaré por la primera opción, por eso de llegar más descansado del fin de semana).

Elabora un listado con todas las tareas que tienes que efectuar a lo largo de la semana, priorizando siempre lo más urgente o necesario. Está claro que irán surgiendo tareas sobre la marcha que tendrás que incorporar rápidamente a tu planning inicial, pero tener una visión global de las actividades a realizar te ayudará a distribuir mucho mejor la faena.

¿Los sisis son lo contrario a los ninis?

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Olvídate de hacer varias cosas tareas a la vez

A todos nos encantaría dominar el noble arte del multitasking -ya sabes, lo de hacer varias cosas al mismo tiempo- pero en la vida real esto no suele sostenerse. A no ser que dos tareas estén intrínsecamente relacionadas entre sí (por ejemplo, analizar el tráfico de tu página web y elaborar al mismo tiempo un informe con los datos obtenidos) lo ideal es acabar lo que empiezas antes de pasar a la tarea siguiente.

¿Y qué ocurre si no puedes centrarte en una única tarea porque llevas varios proyectos a la vez y necesitas darles salida cuanto antes? Que siempre puedes dividir tu jornada laboral de manera equitativa y destinar varias horas a ambos proyectos.


Ejemplos de carta de presentación

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Quítate de encima lo que menos te gusta... ¡Cuanto antes!

Si la jornada de trabajo puede hacerse algo pesada a última hora de la tarde... ¿Te imaginas tener que finalizarla haciendo la tarea que más aborreces? ¡Tendrás tal agotamiento mental que te costará el doble terminarla! Por eso, aunque te produzca un rechazo terrible, es conveniente hacer esa actividad a primera hora de la mañana. Estarás más despierto/a y podrás finiquitarla mucho más rápido que a última hora de la jornada.

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Deshazte de distracciones innecesarias

¿Tu teléfono móvil te distrae cosa mala? No nos extraña: WhatsApp, Telegram, Twitter, Facebook... ¡Hay un sinfín de distracciones posibles en nuestro teléfono móvil! Por eso, si no te dedicas a las redes sociales y no tienes que estar consultándolas a cada rato, procura guardar tu teléfono en un lugar que no puedas alcanzar fácilmente desde tu sitio. ¿Básico, verdad? Pues te sorprenderás de lo efectiva que puede resultar esta medida tan simple.

Si el problema no es tu teléfono móvil sino ciertas páginas web o redes sociales a las que puedes acceder desde tu ordenador de trabajo, existen aplicaciones como Self Control con las que puedes bloquear temporalmente el acceso a cualquier cosa que te distraiga en Internet.

Consejos para trabajar de freelance

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Sé perfeccionista... hasta cierto punto

Ser perfeccionista y autoexigente es importante en el mundo laboral; pero una cosa es querer hacer las cosas de la mejor manera posible y otra muy distinta obsesionarnos con alcanzar la perfección. Pues no, la perfección no existe, y tendremos que ser capaces de dar por concluida una tarea tras cierto tiempo de dedicación.

Puede ocurrir incluso que estemos destinando tanto tiempo a una única actividad que hayamos perdido toda perspectiva posible. Si esto te sucede, no dudes en pedir a tu compañero/a de trabajo que eche un vistazo a tu tarea y te dé su humilde opinión. Si a esta persona le parece que tu actividad está bien realizada, no dudes en darla por finiquitada y pasar a la siguiente tarea del planning.

Conócete e identifica tus momentos de mayor rendimiento

No; no todos los trabajadores somos iguales. Algunos de nosotros rendimos mejor a primera hora de la mañana y otros a medio día tras unos cuantos cafés. Conocer tu rango de productividad -es decir, cuándo estás más "fresco/a" en el trabajo- es vital para reservar ese momento del día a las tareas más importantes o complicadas.

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