27 de Noviembre de 2017

La entrevista de trabajo es una etapa imprescindible por la que debe pasar todo candidato que quiere acceder a un determinado puesto, en cualquier sector empresarial. El principal error que cometen gran número de candidatos es pensar que la entrevista de trabajo sirve para comprobar sus capacidades técnicas cuando, en realidad, el seleccionador busca principalmente valorar sus competencias profesionales. Por ello, un candidato nervioso e inseguro, que no sabe reaccionar ante situaciones incómodas en la entrevista de trabajo, es un postulante que será descartado.

En dicha entrevista no basta con tener la formación y experiencia necesaria para el puesto, sino que es necesario saber mostrárselo al entrevistador y convencer de que eres la persona más idónea para la vacante ofertada. Para ayudarte a ser el elegido para tu puesto laboral ideal, te explicaremos a continuación cuáles son las claves para superar con éxito una entrevista de trabajo incómoda.

Entrevista de trabajo rara

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Cómo lidiar ante una entrevista de trabajo incómoda

Hay diversos tipos de entrevistas de trabajo para evaluar a un candidato: las más comunes son las entrevistas individuales con preguntas abiertas, pero también las dinámicas de grupo. Ten en cuenta que el entrevistador siempre buscará ponerte a prueba para comprobar tu capacidad de reacción, sea cual fuere el tipo de entrevista elegida.

En los últimos tiempos es muy común encontrar seleccionadores que no siguen un orden predeterminado al realizar sus preguntas. Cambian de tema constantemente para calibrar la rapidez de respuesta del candidato y evitar discursos preparados.

Hay candidatos que preparan minuciosamente las posibles preguntas de la entrevista de trabajo y, ante preguntas sin orden determinado ni relación entre ellas, empiezan a perder los nervios y arruinan su entrevista.

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Otro método que emplean los entrevistadores para poner nervioso al candidato es tomar notas de forma continua para provocarle inseguridad. Y un sistema tradicional para incomodar al candidato consiste en hacer la entrevista dos seleccionadores: uno ejerce de “poli bueno” y otro de “poli malo”. El primero busca que el entrevistado se relaje para, a continuación, bombardearle con preguntas incómodas el poli malo y pillarle desprevenido.

Ante estas situaciones el candidato debe, en primer lugar, llevar los “deberes hechos”. Y ello no consiste únicamente en preparar posibles preguntas sino en mucho más:

  • Hay que conocer la empresa. Hacer un estudio previo de la empresa en la que quieres trabajar es una forma de demostrar interés y causar buena impresión.
  • Hay que conocer el puesto de trabajo. Fundamental para intuir qué tipo de preguntas realizarán los entrevistadores y qué conocimientos y experiencia buscan.
  • Debes ser sincero. El seleccionador está acostumbrado a detectar las mentiras en el currículum y la entrevista. El lenguaje no verbal puede delatar al candidato si miente por lo que siempre hay que ser sincero y no tratar de engañar.
  • Es recomendable practicar técnicas de relajación. Puesto que los nervios son uno de los principales enemigos del postulante, es muy aconsejable practicar técnicas de relajación antes de la entrevista.
  • Es imprescindible ser puntual. La impuntualidad ya puede descartar al aspirante ante de haber iniciado la entrevista de trabajo.
Qué responder en una entrevista laboral

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Cómo superar las preguntas incómodas en la entrevista de trabajo

Una vez en la entrevista de trabajo, el seleccionador intentará por diversos medios poner a prueba los nervios, reflejos, posibles contradicciones y cualidades personales del candidato con preguntas incómodas.

En cualquier entrevista de trabajo tipo, incluso la más amable, el aspirante encontrará preguntas que le serán difíciles de responder. Entre las preguntas raras en la entrevista de trabajo destacan:

1. ¿Qué puedes aportar a nuestra empresa que no aporte otro aspirante?

Para salir triunfante de esta pregunta es necesario que hagas alusión a tus capacidades personales, no a tus conocimientos técnicos. Capacidad de trabajar en equipo, flexibilidad, liderazgo… pueden ser algunas de estas cualidades.

2. ¿Qué tipo de situaciones te hacen perder los nervios?

Ante una pregunta como ésta hay que ser valiente y afirmar que, en el entorno laboral, no hay situaciones que te hagan perder los nervios pues intentas siempre estar centrado y analizar las situaciones y sus posibles soluciones de forma racional.

3. ¿Cuál fue tu último fracaso laboral y cómo reaccionaste ante él?

Otra pregunta que busca valorar tu capacidad de reacción ante situaciones de tensión, como en el interrogante anterior. Debes responder con sinceridad y buscando extraer una lectura positiva de la situación vivida.

4. ¿Qué sueldo quieres ganar?

Una pregunta que no esperas en tu próxima entrevista de trabajo, puesto que es de lo más espinosa. Debes responder teniendo en mente la franja de salario incluida en la oferta, si la hubiera. En todo caso, intenta no ser demasiado preciso y expresa tu disposición abierta para negociar. Una cifra cerrada puede descartarte o comprometerte si la estimación económica del sueldo por parte de la empresa era más alta.

5. ¿En qué puesto te ves en unos años?

La ambición es positiva pero, en este contexto, puede ser interpretada como egoísta. Si contestas que esperas llegar a un puesto directivo, habrás fracasado pues el seleccionador intenta valorar si encajarás en la empresa y si eres un “jugador de equipo”. Piensa en términos de progresión de conocimientos y mencionando a la empresa y tu integración en ella.