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Te han llamado de esa empresa a cuya oferta de empleo te inscribiste y debes enfrentarte al momento clave: la entrevista de trabajo. En ella, conversarás con tu futuro jefe o con un responsable de recursos humanos, y te harán una serie de preguntas para conocerte mejor. A raíz de tus respuestas, decidirán si eres el mejor candidato o si, por el contrario, prefieren contratar a otra persona. Así pues, ¿cómo hacer una entrevista de trabajo perfecta? Presta especial atención a estos 10 tips o consejos para realizar la entrevista de trabajo perfecta.

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Diez consejos para una entrevista de trabajo perfecta

El secreto para aumentar tus posibilidades de ser contratado y reducir la inseguridad durante la entrevista es dedicar el tiempo adecuado a la preparación.

Mientras se trate de enviar un currículum vitae, las cosas están bastante controladas. Claro, tenemos que averiguar cómo estructurarlo, qué escribir y qué omitir. El asunto cambia cuando llega, si llega, el momento de la entrevista. Ya sea en persona o en una entrevista online, en ese momento los ojos del reclutador o head hunter se dirigen a nosotros y ceder a la agitación y al estrés es demasiado fácil.

¿La solución? Llega preparado. Prepararte la entrevista de trabajo no sólo aumenta tus posibilidades de ser contratado, sino que también reduce la ansiedad de la entrevista y aumenta la confianza en sí mismo que todos los candidatos están deseando mostrar.

El término marca personal – que de hecho indica las estrategias puestas en marcha para promocionarse a uno mismo y a sus habilidades –, hacer marca personal significa crear y compartir contenido, especialmente en LinkedIn u otras redes sociales y lugares que te permita posicionarte como experto en tu función y sector. «Hay candidatos que lo hacen bien y los reclutadores y RRHH les invitaron a la entrevista ya sabiendo de ellos y de sus habilidades. Esto supone una gran ventaja frente a los candidatos que envían sus currículos, pero de los que no queda rastro en Internet».

Aparte de estos aspectos, ¿cómo preparar y abordar una entrevista de trabajo? Hay muchos consejos prácticos que aumentan las posibilidades de éxito en una entrevist y ayudan a vivir la experiencia con serenidad y a expresar plenamente el propio potencial:

Consejos para preparar una buena entrevista de trabajo

Como te puedes imaginar, el momento de la entrevista de trabajo es vital y puede cambiar tu futuro, así que debes poner todo de tu parte para que todo sea perfecto. Para que lo consigas, queremos darte una serie de consejos que te ayudarán a preparar adecuadamente la entrevista, y que podrás aplicar también en ese mismo momento en el que tenga lugar la conversación.

1. Busca información sobre la empresa

En primer lugar, haz un estudio previo de la empresa en la que quieres trabajar, su actividad, su equipo y el puesto de trabajo para el que te necesitan. No tienes por qué hablar de ello, pero si surge en la conversación o te hacen alguna pregunta relacionada, será muy positivo que estés informado. Por lo tanto, busca información sobre el sector y la empresa consultando su página web oficial, sus perfiles sociales y cualquier otro material disponible en Internet (vídeos, entrevistas con directivos, etc.). «Esto no sólo te permite estar preparado y causar una buena impresión ante el reclutador, sino también interceptar información sobre la cultura de la empresa».

2. Piensa muy bien en las habilidades que quieres destacar

Además, debes hacerte un esquema mental claro de todas tus habilidades, aptitudes, experiencia laboral y formación académica. Es muy probable que te pregunten por ello, te pidan que hagas un resumen o incluso que destaques solo una o dos de tus habilidades, por lo que tenerlas bien claras te ayudará a elegir mejor tu respuesta.

Otra pregunta frecuente en las entrevistas de trabajo es la relacionada con los puntos débiles del candidato. A la hora de responder a la pregunta sobre los puntos fuertes y débiles en la entrevista de trabajo, la respuesta nunca puede ser que no los tienes, así que trata de buscar tus debilidades y prepárate para defenderlas bien.

3. Anticipa las preguntas (y prepara las respuestas)

Mira la descripción del puesto y las habilidades que se requieren. Parte de ahí para imaginar qué preguntas podrían hacerse y formular 15 líneas de respuesta

Haz lo mismo con las preguntas estándar de las entrevistas, como el clásico «Háblame de ti». La respuesta puede ser complicada: «La gente empieza a ir del trabajo, a la vida privada, a los viajes, a la pasión por los animales…. todo. Ahí puedes ver realmente que el candidato no ha estructurado mentalmente las cosas que va a decir.

Tiene sentido estructurar una respuesta que, más allá de la información mínima sobre el historial académico y profesional, destaque especialmente las experiencias (laborales y no laborales) que estén en consonancia con el puesto al que te presentas.

4. Practica cómo hablar como si estuvieras delante de un inversor

Una vez que hayas imaginado las preguntas y formulado las respuestas estratégicas, tienes que entrenarte literalmente para decirlas en voz alta, como si estuvieras «delante de un cliente al que tienes que venderle o de un inversor al que le estás presentando tu start-up». Así es como vemos la entrevista: ¡seamos sinceros, es pura actuación!».

5. Repasa tu Curriculum Vitae

Igualmente, tampoco debes tener ninguna duda acerca del contenido de tu currículum, por si te preguntan por algún punto en concreto.

6. Cuida tu presencia

Tu presencia también es importante, así que elige muy bien qué ponerte antes de acudir a la entrevista. Debe ser un estilo acorde con la empresa, y sobre todo evita llevar ropa o complementos llamativos que le resten atención a lo realmente importante: tú.

7. Sé puntual

Por supuesto, también será bueno que seas puntual, llegando unos pocos minutos antes de la cita. Recuerda que llegar con demasiada antelación es igual de incorrecto que llegar tarde.

8. ¿No sabes la respuesta? No la eludas

Un error frecuente del que no se salvan ni los directivos más grandes, es no centrar la respuesta a una pregunta. «A menudo nos encontramos con la misma pregunta tres veces y es muy molesto»

Es mejor decir que no tienes conocimientos sobre un punto determinado, si realmente no encuentras nada que decir», explican los expertos.

9. No describas tus tareas en términos generales

Es bueno ser específico y exhaustivo al hablar de tu trabajo. «Me encargo de la gestión de las redes sociales» suena demasiado genérico si no va seguido de un simple pero eficaz: «Me coordino con el director de marketing y edito específicamente contenidos para Instagram y Facebook». De nuevo, estructurar tu respuesta a las preguntas de la entrevista de antemano ayuda mucho.

10. No te alargues demasiado en tus respuestas

No es necesario añadir demasiados detalles, sobre todo si no son solicitados y son superfluos.

La capacidad de síntesis es una cualidad muy apreciada, pero además hay que tener en cuenta que el reclutador y el head hunter tienen que entrevistar a decenas o cientos de candidatos y no disponen de un tiempo infinito para hacerlo.

Programa de gestión del talento humano
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Trucos para hacer una entrevista de trabajo perfecta

Y, una vez haya comenzado la entrevista, también puedes seguir algunos consejos útiles:

También la forma de saludar o de sentarte en la silla puede revelar cierta información sobre ti. Muéstrate firme y siéntate correctamente, ni demasiado tenso ni demasiado cómodo.

Sonreír con frecuencia en los momentos clave, así como tratar de usted a tu interlocutor, a no ser que te indiquen lo contrario, también son buenas ideas.

En cuanto comiencen las preguntas, trata de contestar siempre con sinceridad, incluso si la respuesta es negativa. Por ejemplo, si te preguntan por qué dejaste de trabajar para tu última empresa y el motivo es que te despidieron, no trates de ocultarlo. Piensa que pueden averiguarlo y lo mejor es que digas la verdad, siempre de forma elegante y tratando de dejar claro tu punto de vista.

En esta misma línea, te recomendamos no hablar nunca mal de ninguna empresa en la que hayas trabajado, aunque tengas motivos para hacerlo. Puede ser percibido como un signo de deslealtad o de mal gusto, así que es mejor evitarlo.

Por último, no te cortes a la hora de hacer preguntas, siempre que sean adecuadas. Puedes interesarte por tus funciones, por los horarios o por las posibilidades de promoción dentro de la empresa. También puedes preguntar el salario, si llega el final de la entrevista y no te han informado sobre ello.

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