-- publicidad --

La Renta Activa de Inserción (RAI) está especialmente diseñada para personas desempleadas que además se encuentran en una situación de vulnerabilidad a la hora de encontrar un nuevo empleo. Esta ayuda para desempleados incluye a los colectivos de parados de larga duración mayores de 45 años, a los emigrantes retornados también con más de 45 años, a las personas víctimas de violencia de género y a las personas con una discapacidad de al menos un 33%. ¿Pero qué más necesitas para solicitar la Renta Activa de Inserción? Presta especial atención.

Incompatibilidades con la Renta Activa de Inserción

Rido || Shutterstock

¿Qué necesito para solicitar la RAI?

Por lo tanto, lo primero que se deberá cumplir para solicitar y optar a la RAI es formar parte de uno de esos grupos de población. Pero, además, habrá que cumplir estos requisitos:

  • Estar apuntado al paro y respetar el compromiso de actividad, que consiste en una serie de obligaciones que deben asumir los demandantes de empleo para acceder a este tipo de ayudas. Básicamente, se trata de buscar de forma activa empleo y asistir y recibir todos los cursos de formación o sesiones de asesoramiento que se ofrezcan.
  • No haber alcanzado la edad de jubilación, es decir, los 65 años.
  • Contar con ingresos insuficientes, es decir, que sean inferiores a los 551,92 € al mes. Esto incluye también las rentas del resto de miembros de la unidad familiar, de modo que la media de todos los ingresos debe ser también menor a esta cifra.
  • No haber sido beneficiario anteriormente de la RAI, por lo menos en el último año. Este requisito no se aplicará, sin embargo, a las personas con discapacidad o a las que hayan sido víctimas de violencia de género, que podrán solicitar esta ayuda tres años consecutivos. Los parados de larga duración con más de 45 años, por su parte, podrán hacerlo dos veces.

Hasta aquí los requisitos generales. Pero, en función del colectivo al que se pertenezca, habrá que adaptarse a determinados requisitos específicos, que aconsejamos conocer antes de comenzar el procedimiento.

Incompatibilidades con la Renta Activa de Inserción

Sin embargo, no todo el mundo que cumpla los requisitos anteriores podrá acceder a la Renta Activa de Inserción, ya que existen algunas incompatibilidades, que son las siguientes:


  • Como es lógico, la Renta Activa de Inserción es incompatible con cualquier otro tipo de renta que pueda superar el mínimo, es decir, el 75 % del salario mínimo interprofesional vigente.
  • Tampoco se podrá compatibilizar la Renta Activa de Inserción con otro tipo de prestaciones o subvenciones, ni tampoco con la renta agraria.
  • Será incompatible la percepción de esta ayuda con cualquier trabajo a jornada completa, ya sea por cuenta ajena o por cuenta propia.
  • Con cualquier ayuda social que reciban las víctimas de violencia de género por otras vías que no sean las relacionadas con el empleo.
  • Con cualquier prestación que provenga de la Seguridad Social y que sea incompatible con el trabajo.

En cambio, la Renta Activa de Inserción sí será compatible con las siguientes situaciones:

  • Con las becas o subvenciones que tengan que ver con la promoción de la inserción laboral.
  • Con los trabajos en beneficio de la comunidad que se realicen en cumplimiento de una pena, ya que se trata de trabajos no remunerados.
  • Con el trabajo a tiempo parcial. Si este es el caso, bastará con descontar al importe de la Renta Activa de Inserción la cantidad proporcional por el tiempo trabajado, de forma que lo que se ampliará será el periodo del cobro de la ayuda. Por tanto, en ciertos casos es posible compatibilizar el trabajo por cuenta ajena a tiempo parcial con el cobro de la RAI.

Como es lógico, en este último caso no se solicitará la firma del compromiso de actividad, aunque sí habrá que renovar periódicamente la demanda de empleo, pues se entiende que el trabajo que se tiene aún no resulta suficiente para cubrir todos los gastos mensuales.

  • ¿Te ha servido de ayuda?
  • No