9 de Marzo de 2017

¿Acabas de conseguir tu primer contrato de trabajo? Si es así, es posible que estés muy contento, pero a la vez puede que te sientas un poco abrumado. Conseguir el primer empleo supone para muchos un mar de dudas por falta de experiencia y, sobre todo, por la incertidumbre que los invade. ¿Todo irá bien? ¿Sabré adaptarme a la empresa rápidamente? ¿Cómo serán los compañeros? Estas pueden ser algunas de las preguntas que te hagas antes de acudir a tu primer día de trabajo. Por eso, a continuación vamos a darte algunas recomendaciones para afrontar tu primer empleo con éxito y empezar a construir un futuro sólido en la empresa desde el minuto uno.

Primer empleo

7 consejos para afrontar tu primer trabajo

Lo primero que debes tener en cuenta para afrontar tu primer empleo y saber qué esperar de tu primer trabajo es que probablemente necesites un periodo de adaptación. No vas a caer bien a todo el mundo desde el primer momento como tampoco a hacer tus tareas a la perfección. Date tiempo para averiguar cómo se trabaja en la empresa que te acaba de contratar o cómo es su filosofía, y trata de dedicar los primeros días para aprender todo cuanto puedas, resolver tus dudas, etc. Más que tus conocimientos, tus jefes valorarán tu actitud, así que mantente atento y sé proactivo y resolutivo a la hora de asumir las responsabilidades de tu cargo.

En muchas ocasiones, los recién graduados no cuentan con experiencia laboral previa para enfrentarse al mundo nuevo que supone un primer empleo, por lo que es importante entender una serie de consideraciones para exprimir al máximo la experiencia de tu primer trabajo. Sigue leyendo para descubrir algunos consejos útiles para afrontar tu primer empleo con éxito y sacarle el máximo partido a esta magnífica oportunidad profesional:

  • Llega puntual todos los días: llegar temprano a tu puesto de trabajo dará a entender a tus superiores que eres una persona educada y entregada a tus responsabilidades. La puntualidad en el trabajo es uno de los aspectos más importantes para causar buena impresión, aunque también te permitirá sacar un tiempo extra antes de empezar tu jornada laboral para repasar la agenda del día, revisar las tareas pendientes, encender el ordenador, ordenar tu escritorio, etc.
  • No dejes pasar cualquier oportunidad para aprender: recuerda que tu formación no acaba con la universidad, por lo que debes aprovechar al máximo el paso por tu primera empresa. Si te ofrecen acudir a un curso sobre una materia específica o a un seminario sobre tu área de trabajo, acéptalo para añadir a tu curriculum nuevos conocimientos y competencias.

g-stockstudio || Shutterstock

  • Socializa con los compañeros tanto dentro como fuera del trabajo: aprovecha los descansos para hablar con ellos y conocerlos mejor. Únete a los encuentros que organicen después del trabajo o durante un día libre para ampliar tu red de contactos y, por qué no, hacer networking con ellos. Superar los nervios del primer día de trabajo es muy importante, ya que nunca sabes cuándo un contacto podrá servirte de cara a tu futuro profesional.
  • Trabaja tu marca personal: tener una buena reputación es fundamental para tu crecimiento profesional. Mantén tus promesas, cuida tu imagen en las redes sociales, no hables mal de nadie a sus espaldas, respeta las fechas de entrega de tus trabajos e intégrate con tus compañeros.
  • Sé proactivo: no tengas miedo de hacer tus propias propuestas y exponer tus ideas de manera ordenada durante las reuniones de trabajo. Así mostrarás tu predisposición y tu interés por el trabajo que realizas.
  • Sé resolutivo: ante los problemas diarios que puedan surgir en la empresa, debes saber qué tipo de soluciones ofrecer. Los jefes de la empresa buscan empleados que sepan resolver situaciones difíciles por sí mismos y tengan iniciativa propia para ayudar al crecimiento y expansión de la compañía.
  • Sé observador y aprende de tus errores: uno de los mejores consejos para el primer día de prácticas en empresa es que debes afrontar tu primer empleo como una oportunidad para seguir aprendiendo. Arriésgate y no tengas miedo de equivocarte de vez en cuando. Al fin y al cabo, eres principiante y nadie esperará que seas perfecto. Observa la actitud de tus compañeros y aprende de tus propios errores para saber cómo resolverlos, o bien, cómo afrontarlos debidamente si vuelves a cometerlos más adelante.

¿Te han ayudado estos consejos para tu primer trabajo? Recuerda que adoptar una actitud positiva es imprescindible para causar buena impresión en tus jefes y compañeros y, sobre todo, no tengas miedo de consultar cualquier duda que tengas para asumir las tareas relacionadas con tu puesto de trabajo.