-- publicidad --

Son muchas y diversas la situaciones en las que puedes verte en la disyuntiva de tener que trabajar más por el mismo salario. Puede tratarse de una propuesta de mayores responsabilidades o de más horas reales, eso sí, generalmente, planteadas como una especie de reconocimiento de tu valía. El caso es que si llegas a sentirte obligado a aceptar esas nuevas condiciones en este blog te daremos las herramientas para que sepas cómo negarte. Estas son tus opciones.

Situaciones en las que te piden trabajar más sin aumento de sueldo

Existen numerosos estudios publicados sobre el exceso de horas extra no pagadas en el mercado laboral español. Pero, cuando hablamos de negarte a trabajar más por el mismo salario, no nos referimos exclusivamente a esa situación que es más conocida y sobre la que hay jurisprudencia de apoyo.

Nos interesa poner el foco en otras formas de abusar de tus condiciones laborales, más sutiles y desconocidas. Precisamente por eso, suele ser más complicado saber cómo puedes negarte. Estas son algunas de características de esas realidades:

  1. te proponen ocuparte de tareas de planificación, organización o supervisión de tu departamento aludiendo la gran confianza que la empresa tiene en ti
  2. el planteamiento es que si demuestras tu validez, posteriormente habrá subida de sueldo y de categoría
  3. se dan más en pequeñas empresas o sectores más débiles económicamente con la excusa de las limitaciones de presupuesto
  4. con el paso del tiempo, esas responsabilidades dejan de considerarse excepcionales y se convierten en parte de tus tareas habituales, sin compensación económica o reconocimiento ninguno

Qué hacer para negarte a trabajar más cobrando lo mismo

El mejor consejo de los expertos en relaciones laborales es que no accedas sin más a estas propuestas, precisamente porque lo normal es que se acaben consolidando como parte de tu trabajo. Sin embargo, sabemos que no es nada fácil negarse. Estos son los pasos de una correcta estrategia para decir no a tu jefe:

Repasa cuál es la descripción de tu puesto de trabajo

Todos los contratos laborales están referidos a una categoría profesional y existe una descripción de las obligaciones y responsabilidades de cada puesto de trabajo. Antes de negarte, revisa si la propuesta de tu jefe está incluida entre las que te puede exigir por el puesto que ocupas. Si no es así, como trabajador tienes derecho a decir no y que no te puedan despedir.
Aunque esta descripción detallada del puesto de trabajo es obligatoria, hay empleados que no la tienen. Si descubres que es tu caso, es el momento de renegociar tus condiciones a la vez que consigues que se elabore tu descripción.

Utiliza el argumento de la profesionalidad

Se trata de darle la vuelta al planteamiento de tu empresa, justificando tu negativa con el argumento de que temes no llegar a todo y que, al final, disminuiría tu energía para dedicarte a tus verdaderas tareas y bajaría tu productividad. Es verdad, estás admitiendo que tienes limitaciones y no eres un superhéroe, pero también estás dando muestras de honestidad y responsabilidad.

como negarte trabajar más mismo salario

Interésate por los recursos adicionales previstos

Si no te disgusta la idea de asumir más responsabilidades, pero te preocupa que acabe siendo una forma de explotarte, tu táctica más inteligente pasa por pedir toda la información posible. Consulta de forma indirecta por los recursos asociados a esa nueva tarea, con preguntas como ¿tendré que hacer algún tipo de formación específica?, ¿lleva asociadas horas extra y cómo se contabilizarán? o ¿contaré con personas a mi cargo?

Marca una fecha límite y tus condiciones por escrito

Vale que asumes esa nueva responsabilidad sin recibir más sueldo a cambio. Pero, no tienes que hacerlo de forma indefinida, puedes asumir ese esfuerzo especial por un periodo de tiempo determinado y, además, con otras condiciones como una prima al cabo de unos meses, un coche de empresa si tienes que viajar o más días de vacaciones el próximo año. Y, sobre todo, no te olvides de pedir que todos los compromisos, los tuyos y los de la empresa, queden por escrito.

Publicidad