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Hace años, veíamos el dominio de empresas rígidas, estrictas y para nada preocupadas por el bienestar de los trabajadores. Desde esta situación de ver al trabajador como una pieza reemplazable hasta convertirlo en el centro vertebrador de las organizaciones, ha habido un recorrido fluctuante. Por ello, métricas como el Índice de Humanización de las empresas surge de esa necesidad palpable de poner el foco ante una cuestión nada baladí. Y es que, en la actualidad, las organizaciones se encuentran en un entorno de incertidumbre y transformación global que requiere más que nunca una gestión centrada en las personas para fomentar sus capacidades y favorecer su adhesión a un proyecto.

Conoce los detalles que puede aportar este dato que además fomenta la competencia en positivo dentro del mercado de trabajo y cómo puedes beneficiarte del proceso de humanización, seas empleado o empresa.

Índice para medir la humanidad de las organziaciones
fizkes || Shutterstock

Desde la perspectiva de humanizar la empresa, se ha desarrollado un algoritmo, al que se ha denominado IHO, cuyas métricas se fundamentan en  cuatro pilares que impulsan la humanización y generan compromiso, vinculación y reducción de costes laborales.

¿Qué mide exactamente el Índice de Humanización de las Empresas?

Este índice es el resultado de un amplio trabajo de investigación realizado durante cuatro años, que aporta un dato sobre el grado de Humanización de la organización a través de 4 factores fundamentales:

  • Propósito de la organización.
  • Modelo de liderazgo.
  • Gestión del talento.
  • Formas de trabajo y relacionales.

Según el estudio realizado por La Fundación más humano, la Universidad Francisco de Vitoria (UFV) y la consultora de transformación Watch&Act, las empresas que obtienen el coeficiente más alto, están utilizando estrategias como el Design Thinking para diseñar la Experiencia del Empleado.

La estrategia del design thinking para crecer en tu carrera profesional
Jirsak || Shutterstock

¿Qué aporta para las empresas tener un buen IHO?

Es indudable que el beneficio de aplicar un interés genuino por las personas que conforman una organización, trasciende más allá del employer branding. Se ha demostrado que las empresas más «humanizadas» cuentan con:

  • Mayor nivel de compromiso por parte de sus trabajadores.
  • Vinculación y aportación de valor por los profesionales.
  • Reducción de costes laborales: absentismo, rotación, baja laboral, etc.
  • Reducción de posibles riesgos de rotación de personal de forma inesperada.

Este índice va muy de la mano con otro: el Índice Global del Talento, pues suelen ser las empresas más preocupas por sus trabajadores las que consiguen generar ratios de competencia en talento más altos en el mercado laboral.

Concepto de Employer Branding
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Consecuencias sobrevenidas de la Humanización de las empresas

Tener un buen grado de Humanización en la empresa, reviste a la misma de un potente impulsador que la moldea y la hace mucho más adaptable y ágil en  pos de las exigencias del mercado laboral. Con esto además se aumenta la competitividad y sostenibilidad de las compañías, generando un impacto positivo tanto en la gestión como en la productividad.

Son varios los expertos que aseguran que solo desde la apuesta de humanizar la empresa es posible construir una cultura adaptativa a los retos del entorno.

Por ello, un indicador como el IHO puede ser interesante para medir la salud de la empresa y su capacidad real para abordar de forma exitosa los éxitos del futuro.

Cómo detectar las necesidades del mercado de trabajo

Futuro del mercado laboral y la importancia de la Humanización de las Empresas

Con la inminente llegada de la Inteligencia Artificial a las empresas, la era del 4.0. y la sombra del desempleo tecnológico, parece claro que la Humanización va a ser más necesaria que nunca. En un mundo por y para la tecnología, es importante no separarnos de aquellas cualidades más humanas: emociones, empatía, creatividad…

La llamada «Human Experience» no es otra cosa que la necesaria evolución del mercado laboral hacia la que nos avocamos: organizaciones que pongan a las personas en el centro gravitatorio de las mismas y no se centren sólo en sus competencias laborales, sino más bien en sus soft skills o habilidades blandas.

Habilidades, dicho sea de paso, que no sólo deben buscarse en el trabajador sino que deben trasladarse al conjunto de la organización como un «todo», fijando la atención en los siguientes aspectos:

  • Propósito y significado del trabajo.
  • Emociones.
  • Desarrollo.
  • Bienestar.
  • Relaciones.

Con toda esta información sobre la mesa, resulta inevitable hablar de Felicidad en el trabajo  y salario emocional, como los elementos centrales de la nueva Experiencia de Empleado o Human Experience.

«Cuanto más se preocupa la compañía por sus empleados, mayor es el compromiso que asumen éstos por su trabajo», según los expertos.

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