- 19/12/2019

El trabajo del futuro será diferente gracias a la tecnología, a las nuevas necesidades de las empresas y al estilo de vida de las personas. Hasta ahora trabajar consistía, en la mayoría de los casos, en desplazarte hasta la oficina, tomarte un café rápido y entrar corriendo a tu puesto en el que estar unas 8 horas diarias como mínimo. ¿Pero tiene realmente sentido que sigamos después de cien años con el mismo modelo de jornada? Descubre cómo diferentes fenómenos que por supuesto van de la mano con la digitalización de las empresas están condicionando que la jornada laboral de 8 horas pase a ser cosa del pasado.

El trabajo de 40 horas semanales en oficina está a punto de desaparecer

Jacob Lund || Shutterstock

Contamos con más medios y tecnología que hace un siglo, pero seguimos con la jornada de trabajo de 8 horas

Hace justo 100 años que se aprobó la jornada laboral de 8 horas, tras el impacto de la huelga de casi dos meses de la empresa eléctrica "La Canadiense". Esta jornada de 40 horas semanales ya se había ido extendiendo por el resto del mundo desde la manifestación del 1 de mayo de 1886 en EEUU y supuso un cambio de paradigma en la forma de entender el mercado de trabajo hasta entonces.

Sin embargo, un siglo después la sociedad ha cambiado mucho. En la actualidad contamos con herramientas que han facilitado y agilizado nuestra forma de trabajar, fruto sin duda de la transformación digital. Gracias a ella podemos fomentar nuestra productividad en el trabajo y resolver nuestras tareas diarias en mucho menos tiempo.

Por tanto, resulta curioso que hasta ahora, no se haya puesto en tela de juicio la jornada laboral de 8 horas. De hecho, la idea de trabajar menos de lo estipulado genera rechazo en varios sectores.

Rawpixel.com || Shutterstock

El nuevo ecosistema laboral: cambio de paradigma

La productividad real y lo que tiende este entorno laboral tan fluctuante, queda bastante lejos del presentismo laboral que aún existe.

¿Qué sentido tiene estar sentados en la oficina horas y horas sin concentración ni descanso por culpa de una sistema anticuado, sabiendo además que en la mitad de tiempo podría estar todo el trabajo terminado?

Hace ya tiempo que muchos países han implementado jornadas laborales intensivas todo el año, con el propósito de fomentar la conciliación laboral y familiar.

Nuevas formas de trabajar están surgiendo y propiciando un nuevo ecosistema laboral, como son el teletrabajo, la metodología scrum, la adaptación de la jornada para que ésta sea flexible y nuevas tendencias incluso en la retribución de los trabajadores.

Bajo este paraguas, y aunque aún queda mucho por hacer para cambiar la mentalidad de las organizaciones, ya son varias las empresas que flexibilizan sus políticas para ofrecer a sus empleados más conciliación, horario flexible, desconexión digital, trabajo por objetivos o medidas que favorezcan la maternidad.

Por este motivo, dentro de escasos 10 años, pocas serán las organizaciones que exijan a sus trabajadores realizar 8 horas diarias de trabajo en una oficina. 

¿Qué es el salario emocional?

GaudiLab || Shutterstock

¿Quiere esto decir que la jornada de 40 horas en una oficina va a desaparecer inmediata y permanentemente?

En efecto, no.


Muchos son los factores que conllevan a la desaparación generalizada de la jornada laboral tal y como la conocemos. Fenómenos como el teletrabajo, ya mencionado anteriormente,  no terminan de calar aún en países como España.

Según los datos de Eurostat el 92.5% de la población española afirma que nunca teletrabaja, algunos por decisión de la empresa y otros por decisión personal.

Por tanto, esta tendencia será paulatina y dependerá mucho de factores tales como:

  • Las políticas del país
  • El avance tecnológico del mismo
  • La mentalidad o cultura del trabajo de cada sociedad.

 

Coworking y trabajo freelance: fenómenos en auge que dejan en el pasado las jornadas de 40 horas a la semana

El fenómeno freelance está en auge. Así al menos lo aseguran los expertos, que diferencian este tipo de trabajo del autónomo, ya que este último se caracteriza por trabajar al completo por cuenta propia y ofreciendo servicios a largo plazo.

Por contra, un freelance trabaja por proyectos, pudiendo tener además un trabajo por cuenta ajena que le aporte una retribución más estable. Entre las razones que avalan el incremento en esta forma de trabajar están:

  • Bajos sueldos, que hacen que las personas tengan que buscar trabajos complementarios.
  • Incremento de la tendencia del autoempleo y emprendimiento gracias al impulso de que muchos trabajadores desarrollen sus pasiones con la intención de poder llegar a vivir de ello.

La importancia de esta tendencia reside principalmente en que ofrece flexibilidad, comodidad y libertad. Y es que ser freelance significa trabajar online desde cualquier lugar y en cualquier momento, por lo que permite dedicar las horas que se quieran o de las que se dispongan.

Inconvenientes del Coworking

Por otra parte estaría el Coworking: cada vez vemos a más gente de las generaciones nacidas a partir de los 80 que huyen del trabajo de 40 horas semanales y prefieren trabajar para sí mismos y sin jefe. De esta idea surgen estos lugares donde confluyen diferentes profesionales que comparten conocimiento y generan nuevas sinergias profesionales cambiando por completo la forma de entender los centros de trabajo.

Sin duda alguna, la principal ventaja del coworking reside precisamente en la idea de que el conocimiento compartido permite una verdadera productividad y un aprovechamiento mejor del tiempo, por lo que carece de sentido el modelo tradicional de 8 horas de trabajo que venimos comentando a lo largo de este artículo.

Fenómenos como el trabajo Freelance y el auge del Coworking, permiten aprovechar lo mejor de cada persona y trabajar en equipo invirtiendo cada uno sólo el tiempo que realmente necesita para hacerlo bien. La jornada tradicional ha quedado en el pasado con este modelo. Sumémonos a la era del trabajo 4.0.

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